En el país caribeño, continúa el clima de ira social mientras los saqueos estallan por doquier. Los elevados precios del combustible han exasperado una situación en la que se suman múltiples niveles de crisis: económica, política, de bandas armadas. El Programa Mundial de Alimentos informa de la pérdida de 2.000 toneladas de ayuda a los más vulnerables