Con motivo de la solemnidad de San Nilo, el Prefecto del Dicasterio para las Iglesias Orientales participó ayer en la Divina Liturgia en rito bizantino en la Abadía Territorial de Santa María de Grottaferrata y, en su homilía, habló del legado espiritual del monje basiliano de Rossano, recomendando a los religiosos de la comunidad, fundada por él, que muestren la luz del Resucitado y se comprometan a una continua conversión del corazón