En los Jardines Vaticanos, la cita en el mismo lugar donde hace exactamente diez años, en 2014, el Pontífice rezó y plantó un olivo con los presidentes israelí y palestino, en presencia del Patriarca Bartolomé, como signo de paz para Oriente Medio. Ahora, un nuevo gesto simbólico en un momento de gran tensión por la guerra entre israelíes y palestinos.