El Secretario de Estado, en Milán para la presentación de un libro sobre Nogara, responde a los periodistas sobre la posibilidad de que se utilicen armas occidentales en territorio ruso: «Una perspectiva inquietante que debería preocupar a toda persona a la que le importe el destino del mundo». El cardenal confirma el compromiso humanitario de la Santa Sede con el retorno de los niños ucranianos.