El cardenal Lazzaro You Heung-sik, Prefecto del Dicasterio vaticano para el Clero, el arzobispo de Zaragoza Carlos Escribano, el prelado del Opus Dei Fernando Ocáriz y el historiador José Luis González Gullón intervinieron ayer en la jornada académica de apertura del programa conmemorativo del centenario de la ordenación sacerdotal de san Josemaría Escrivá celebrada en Zaragoza.
Unos trescientos sacerdotes y seminaristas han asistido a los actos en la Casa de la Iglesia, que continuarán hoy 28 de marzo con una eucaristía en la iglesia del Seminario de San Carlos, donde estudió el fundador aragonés, nacido en Barbastro en 1902.
El arzobispo Carlos Escribano recordó la ordenación del 28 de marzo de 1925 como “un momento de gracia que el Espíritu Santo quiso convertir en semilla de una misión perdurable” y se refirió al carisma que san Josemaría recibió que ”hoy sigue siendo un regalo para la Iglesia y para el mundo”. Agradecíó a los sacerdotes diocesanos que, viviendo la espiritualidad de san Josemaría, enriquecen con su ministerio nuestras diócesis y testimonian con su vida la fecundidad de su mensaje”.
En su primera visita a Zaragoza, el cardenal Lazzaro You Heung-sik, surcoreano, de 73 años y prefecto desde 2021, invitado por el arzobispo Carlos Escribano, destacó que “los sacerdotes son todos de Dios y todos de los hombres, y, por tanto, no pueden descuidar la misión, el anuncio y el testimonio de la palabra, la celebración de los sacramentos y la atención pastoral, acompañada del ejercicio de la caridad”. Con palabras de San Josemaría, resumió que “los sacerdotes se ordenan, no para mandar, no para brillar, sino para entregarse”.
Por su parte, el prelado del Opus Dei evocó que “al encontrarnos ahora en Zaragoza, es imposible no recordar las noches que pasó en oración en una de las tribunas que se asomaban sobre el presbiterio de la iglesia del Seminario de San Carlos”.
Trescientos sacerdotes y seminaristas asisten a las jornadas en Zaragoza del centenario de la ordenación sacerdotal del fundador del Opus Dei.
Dijo también que “la caridad pastoral lleva a que el sacerdote sea servidor de todos” y “especialmente se manifiesta en la misericordia con la que acoge a quienes acuden a la Iglesia buscando la reconciliación, y en el amor con el que va en busca de quienes no conocen a Cristo o se han alejado de él”.
La primera jornada de este centenario organizado por la Biblioteca Sacerdotal Alacet, con la colaboración de la Fundación CARF, incluyó también el testimonio de tres sacerdotes que trabajan en lugares muy distintos. Se trata de Esteban Aranaz, sacerdote de la diócesis de Tarazona y misionero en China; el zaragozano Jorge de Salas, de la prelatura del Opus Dei, residente en Suecia y vicario judicial de la diócesis de Estocolmo; y Antonio Cobo, de la diócesis de Almería en la Alpujarra.
La jornada del jueves 27 concluyó en la iglesia del Real Seminario de San Carlos Borromeo con una vigilia de oración por las vocaciones sacerdotales, especialmente dirigida a seminaristas, jóvenes y familias.