El número de muertos por el terremoto que devastó el país el 28 de marzo ha ascendido a más de 3.300. La ONU ha lanzado un nuevo llamamiento para que se ponga fin a todas las operaciones militares en la actual guerra civil entre el ejército y las milicias étnicas. Pero los grupos de oposición dicen que las incursiones de la junta militar que gobierna Naypyidaw en algunas zonas de desastre han dejado al menos 68 personas muertas.